El sector advierte que las estafas vinculadas a siniestros provocan sobrecostos. Automotores concentra casi dos tercios de los casos investigados.
El fraude al seguro es una problemática que impacta directamente en los costos que enfrentan millones de asegurados. Según estimaciones del sector, estas maniobras pueden elevar entre un 15% y un 20% el valor de las coberturas, generando pérdidas para las compañías y trasladando mayores costos al conjunto del sistema.
Con el objetivo de fortalecer la detección y persecución de estos delitos, el Ministerio Público de la Provincia de Buenos Aires y la Asociación de Aseguradores Argentinos (ADEAA) realizaron una jornada de capacitación que reunió a fiscales, especialistas en investigación criminal, ejecutivos de aseguradoras y autoridades regulatorias. La iniciativa forma parte del acuerdo de cooperación firmado entre ambas instituciones en marzo de este año y apunta a un problema que, según coinciden desde la industria y la Justicia, requiere cada vez mayor especialización para poder ser investigado con eficacia.