En una iniciativa que busca atacar uno de los principales factores que presionan sobre el costo de los seguros, el estado de Nueva York puso en marcha una estrategia integral contra el fraude asegurador, una problemática que también viene siendo señalada como prioritaria por la industria en la Argentina, en línea con los planteos de la Asociación de Aseguradores Argentinos (ADEAA).

La gobernadora Kathy Hochul anunció una nueva alianza entre la Policía Estatal y el Departamento de Servicios Financieros de Nueva York (DFS), con el objetivo de fortalecer la detección, investigación y sanción de delitos vinculados al fraude en seguros.

La ofensiva oficial responde a una tendencia en alza. Solo en 2025 se registraron más de 51.000 casos sospechosos de fraude en seguros ante el DFS. En el segmento automotor, uno de los más críticos, las denuncias pasaron de 24.238 en 2020 a más de 43.800 en 2025, lo que implica un crecimiento cercano al 80% en apenas cinco años.

Según informó Clarín, entre las modalidades más preocupantes se encuentran los accidentes provocados de manera intencional, una práctica que genera reclamos fraudulentos y distorsiona el funcionamiento del sistema. Nueva York se ubica entre las jurisdicciones con mayor incidencia de este tipo de maniobras.

El impacto es directo: el fraude incrementa los costos operativos de las aseguradoras y termina trasladándose a los consumidores a través de primas más elevadas.

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